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Quién sabe si al principio no era la fragilidad. Al principio y, claro está, al final. No la del individuo, no la de su alma ni la de su espíritu, sino la de su cuerpo. Un cuerpo cuyo límite interior es la soledad, esa soledad que -como quería Nietzsche- se parece a su patria, y… Read more »
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